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El pensamiento filosófico educativo de Simón Bolívar y su
influencia en Revolución Bolivariana liderada por Hugo Chávez
Frías
The educational philosophical thought of Simón Bolívar and its influence on the Bolivarian
Revolution led by Hugo Chávez Frías.
Julio César Artiles Beltrán
Profesor titular, Profesor consultante. Universidad Central Marta Abreu de Las Villas, Villa Clara, Cuba
jartiles@uclv.cu
https://orcid.org/0000-0002-0348-7438
Artículo Científico /
Scientific Article
Palabras clave: antropología
educativa, epistemología,
axiología, teleología
Keywords: educational
anthropology, epistemology,
axiology, teleology
Cómo citar/ How to cite:
Artiles Beltrán, J. C. (2024). El
pensamiento filosófico educativo
de Simón Bolívar y su influencia
en Revolución Bolivariana
liderada por Hugo Chávez Frías.
Revista Dominicana De Ciencias
De La Educación, 1(1), 32-48.
https://revista.idoce.edu.do/ind
ex.php/ReDoCiE/article/view/1
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R E S U M E N
El artículo constituye una sistematización del pensamiento filosófico educativo de Simón Bolívar.
Se concibe teniendo en cuenta que en los últimos años la comunidad científica ha encauzado los
estudios relacionados con las ideas educativas a partir de lo aportado por lo mejor del pensamiento
cubano y latinoamericano de todos los tiempos. La tesis que se presenta se inscribe dentro de las
investigaciones dedicadas al estudio del pensamiento educativo de Simón Bolívar derivadas del
proyecto “Sistematización del estudio del pensamiento filosófico-ético-pedagógico cubano y
latinoamericano de los siglos XIX, XX y XXI”. Contribuye a la teoría pedagógica porque se ofrece una
sistematización de las ideas de Simón Bolívar enmarcadas en su pensamiento filosófico educativo,
en el que fueron tenidas en cuenta para su estudio las dimensiones: antropológica, epistemológica,
axiológica y teleológica, en las cuales se desarrolla el fenómeno educativo, asimismo se muestran
los aportes que realiza este pensador a la Filosofía de la Educación latinoamericana y demuestra la
relación existente entre el pensamiento filosófico educativo de El Libertador y las ideas en que se
sustenta la política educativa de la revolución bolivariana liderada por Hugo Chávez Frías y su
praxis.
A B S T R A C T
This article presents a systematization of Simón Bolívar's philosophical and educational thought.
It is conceived in light of the fact that in recent years the scientific community has focused its
studies on educational ideas on the contributions of the best of Cuban and Latin American thought
throughout history. The thesis presented here is part of the research dedicated to the study of
Simón Bolívar's educational thought, derived from the project "Systematization of the Study of
Cuban and Latin American Philosophical-Ethical-Pedagogical Thought of the 19th, 20th, and 21st
Centuries." It contributes to pedagogical theory because it offers a systematization of Simón
Bolívar's ideas framed within his educational philosophical thought, in which the following
dimensions were taken into account for its study: anthropological, epistemological, axiological,
and teleological, in which the educational phenomenon develops. It also shows the contributions
this thinker makes to the Philosophy of Latin American Education and demonstrates the
relationship between the educational philosophical thought of El Libertador and the ideas that
underpin the educational policy of the Bolivarian revolution led by Hugo Chávez Frías and its
practice.
Recibido, 29/07/2024. Revisado, 24/08/2024. Aceptado, 07/10/2024. Publicado 30/12/2024
Copyright: © 2024 Julio César Artiles Beltrán; Este es un artículo de acceso abierto distribuido bajo los términos de la licencia de atribución de Creative Commons (CC BY 4.0), que
permite el uso sin restricciones, distribución y reproducción en cualquier medio, siempre que se cite debidamente la obra original.
Vol. x. N° x (2024)
e-ISSN
En trámite
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1. Introducción
La Filosofía de la Educación es una ciencia joven y a la vez necesaria porque, según Chávez, (2011): su
comprensión posibilita entender mejor el proceso de enseñanza-aprendizaje y todo el proceso educativo en
general.” (p.18). Es evidente que cualquier propuesta pedagógica o educativa descansa en una determinada
concepción filosófica del hombre y de la sociedad, de ahí su importancia en el contexto en que hoy tiene lugar la
educación en América Latina.
De acuerdo con este análisis este continente entra al siglo XXI bajo los efectos del modelo neoliberal en todas
las esferas de la sociedad, de los cuales la educación no está al margen. Las políticas educativas muchos han hecho
por neutralizar las prácticas educativas emancipatorias y de manera paralela imponen métodos de aprendizaje que
profundizan el individualismo y la competitividad basados en una educación de carácter mercantil, donde prima el
imperio de la razón instrumental, que aparta al hombre americano de las necesidades espirituales, prácticas y
consustanciales a la naturaleza humana.
Al respecto autores como Miranda (2001) plantean que:
Las corrientes ideológicas y filosóficas que dominan a nivel mundial determinan las políticas que ponen en
práctica los modelos educativos, definidos en su mayoría como irracionales, inhumanos, en tanto que acentúan las
diferencias en el acceso a la calidad de vida y a la equidad social. (p.p.12-13)
En este sentido se evidencia la necesidad de una Filosofía de la Educación latinoamericana renovadora, que
coloque al hombre en el centro de la educación, en la búsqueda de nuevos caminos que permitan aportar soluciones
más humanas, emancipatorias, responsables y justas a la problemática de estos tiempos, de ala vigencia del
pensamiento filosófico educativo de Simón Bolívar en la actualidad de América Latina, dada la justeza de su
estrategia educativa.
Resultaría imposible comprender el contenido y las proyecciones de la educación latinoamericana hoy sin
intentar la aprehensión del legado que está presente en los orígenes y en la evolución histórica de las ideas
filosóficas, políticas y pedagógicas de múltiples siglos de historia común. Es por ello que para resolver la
problemática educativa pendiente en el continente hay que encontrar en la historia de las ideas las coordenadas que
hacen posible la concreción de un proyecto social latinoamericano que tenga como finalidad la prosperidad, la
integración, la independencia y la defensa de la identidad cultural de los pueblos.
En este sentido es importante señalar que América Latina cuenta con la obra de destacados pensadores entre
los que se encuentran Simón Bolívar, catalogado por José Martí (2007) como padre de todos los americanos, con un
apreciable legado orientado a encausar la educación y la formación del hombre desde la problemática típica de la
región, lo que constituye premisa teórica necesaria para poder enfrentar los embates de la globalización neoliberal
y construir un proyecto social encaminado a la creación de una sociedad nueva.
El pensamiento filosófico educativo de Bolívar ejerció una gran influencia en el pensamiento de Hugo Chávez
Frías y del movimiento cívico militar que triunfó en las elecciones de 1999 y en la política educativa del gobierno de
Chávez, pero también en las concepciones básicas sobre las que se sustenta el ALBA-TCP.
2. Desarrollo
2.1. Concepción antropológica.
2.1.1. El hombre como ser educable y educador.
La concepción del hombre en el pensamiento de Bolívar ocupa un lugar importante en su proyección
política y revolucionaria. Existen numerosos análisis en su obra que tienen como punto de partida al hombre,
porque este se convierte en hilo conductor de todo su pensamiento.
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Las ideas de Bolívar en torno a la condición humana tienen un gran significado y contienen los elementos
que evidencian el reconocimiento a la educabilidad como la capacidad intrínseca del hombre para ser educado,
estas ideas ya habían sido expresadas por pedagogos y otras personalidades que incursionaron en la
problemática educativa, y en tal sentido se pronunció, su concepción va surgiendo y desarrollándose a lo largo
de su obra, y sus primeras ideas aparecen esbozadas, en el Juramento del Monte Sacro en Roma dado a conocer
el 15 de agosto de 1805, donde al enjuiciar la esclavitud romana expresó: “Este pueblo ha dado para todo, menos
para la causa de la humanidad... pero para la emancipación del espíritu, para la extirpación de las preocupaciones,
para el enaltecimiento del hombre y para perfectibilidad definitiva de su razón, bien poco, por no decir nada.”
(Colectivo de autores. 2007:5).
Bolívar sitúa a los romanos en el contexto de sociedad esclavista incapaz de desalienar la vida de los
esclavos, lo que constituye una profunda crítica a aquel régimen social que los consideraba una máquina parlante
o tres cuartos de hombre y destruía lo mejor de su existencia humana, análisis este de un profundo contenido
filosófico y humanista que se puede extrapolar al contexto latinoamericano , diferente al romano, pero en el que
la esclavitud y las relaciones feudales ataban al hombre a las cadenas de la ignorancia.
En otro momento destaca: La civilización que ha soplado del Oriente, ha mostrado aquí todas sus fases,
han hecho ver todos sus elementos, más en cuanto a resolver el gran problema del hombre en libertad, parece
que el asunto ha sido desconocido y que el despejo de esa misteriosa incógnita no ha de verificarse sino en el
Nuevo Mundo” (Colectivo de autores. 2007:5).
Entiéndase que la libertad en Bolívar, desde este documento temprano, encierra la desalienación en todas
las facetas de la vida del hombre, donde el derecho a la educación es condición sica en el proceso de
humanización. Para Bolívar la educación popular era una necesidad elemental para el desarrollo de toda la nación
y especialmente en las tierras hispanoamericanas.
La importancia de esta concepción humanista bolivariana, en el contexto del pensamiento venezolano y
latinoamericano, se desprende en gran medida de sus ideas acerca del valor de la educación como cualidad
consustancial del hombre y el papel decisivo en el logro de una adecuada organización de la sociedad, en la cual
el hombre tiene por ley natural, y en cuyo ámbito, únicamente, el pleno desarrollo del don divino de la razón que
lo distingue del resto de los seres vivos.
Para Bolívar la educación era además de ser una cualidad inherente al ser humano tenía que responder a
una función estatal donde el gobierno debía tener la visión para potenciar en los ciudadanos una vida con
templanza, sabiduría, y valores morales legítimos, sustentada en ella, y aponía de manifiesto la educabilidad
del hombre en América; por eso era defensor de la tesis del Estado docente. Este concepto venía desde los griegos,
pero también había sido retomado por Rousseau y su maestro Simón Rodríguez.
Es significativo para las condiciones de incultura e ignorancia de las grandes masas venezolanas como
Bolívar en su proyecto político enfatiza en la responsabilidad del Estado de asumir la educación del pueblo como
una necesidad imperiosa a resolver. Pero también se evidencia la valoración que tenía Bolívar sobre la
importancia de la instrucción para que el hombre alcanzara su libertad ante la superstición destacando sus
potencialidades para recibir la educación. En ese documento se puede apreciar su visión profética del futuro de
América y de la civilización humana, de la liberación del hombre y del futuro del mundo.
El carácter humanista de su pensamiento y la identificación con las masas oprimidas le crea el compromiso
de esbozar en la ya mencionada obra primogénita el Juramento del Monte Sacro, lo que sería la estrategia
desalienadora del hombre americano en cuanto a educación se refiere estableciendo la relación necesaria
educación revolución que se expresa en la concepción bolivariana de emprender la revolución liberadora como
vía para lograr romper las cadenas de la opresión cultural a que estaba sometido el hombre: ”!Juro delante de
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usted; juro por el Dios de mis padres; juro por ellos; juro por mi honor, y juro por mi Patria, que no daré descanso
a mi brazo, ni reposo a mi alma, hasta que haya roto las cadenas que nos oprimen por voluntad del poder español.”
(Colectivo de autores. 2007:5).
Para Bolívar las luces tienen una estrecha relación con la educación y la cultura y la Sociedad Patriótica
representaba la institución más radical del proceso independentista en Venezuela en aquel momento histórico,
defensora de los derechos de los hombres.
Bolívar además expresó: “para nosotros la Patria es América” en 1814 en el Mensaje a la división de
Urdaneta. El veía la liberación de hombre, no solo de Venezuela sino de Hispanoamérica, en el marco de un pacto
implícito, es decir una unidad de los hispanoamericanos como la que preconizaban los griegos de la antigüedad,
solo entre ellos, pues poseían los mismos rasgos culturales. La construcción de una nueva sociedad en la América
española tenía que ser solo entre los habitantes de esa parte del continente americano, se refería a una América
que no era la del Norte, de ahí que el pacto también fuese explícito y para lograr esa unidad solo podía ser
mediante la educación.
Entre los derechos a que se refiere Bolívar, asumiendo una postura humanista, está la educación, por eso
también, en la Carta de Jamaica de 1815, enfatiza: “El emperador Carlos V formó un pacto con los descubridores,
conquistadores y pobladores de América…Al mismo tiempo existen leyes expresas que favorecen exclusivamente
a los naturales del país originarios de España en cuanto a los empleos civiles y de rentas.” (Bolívar, Simón. Carta
de Jamaica, en Romañach, Pires, Emelia. El proceso independentista en América Latina y Estados Unidos. Ciudad
de La Habana. Editorial Pueblo y educación.1979. p.295) (Bolívar, 1979: 295).
Para Bolívar el pacto era injusto y se necesitaba un nuevo contrato donde el, hombre tuviese derechos,
entre ellos la educación. Estas concepciones iluministas del “contrato social” de Rousseau le habían llegado a
través de las enseñanzas de su maestro Simón Rodríguez; pero también de mediante la lectura, donde el filósofo
francés defendía la tesis de la igualdad de los hombres.
La concepción antropológica educativa del hombre que acompaña a Bolívar se evidencia en importantes
tesis que aparecen reflejadas en el discurso pronunciado en Angostura en 1819 (Mier, 211) como son:
La educación como un derecho humano. Al respecto señaló: “Que los hombres nacen todos con derechos
iguales a los bienes de la sociedad, entiéndase que uno de esos bienes es la educación.
La educación como medio de igualar a los hombres, en tal sentido destaca en ese discurso…” la naturaleza
hace a los hombres desiguales, en genio, temperamento, fuerza y caracteres, las leyes corrigen esas diferencias
porque colocan al individuo en la sociedad, para que la educación, la industria, las artes, los servicios, las virtudes,
les den una igualdad, propiamente llamada POLÏTICA SOCIAL” (Bolívar,2007:23).
La educación como vía indispensable para lograr la perfectibilidad en el ser humano pues como refiere la
educación… prepara al hombre para practicar la virtud.
La praxis de varios años de lucha y como educador social constituyen un factor determinante en la
profundización y evolución del ideal filosófico y educativo que lo llevan a establecer en el período de 1816 a 1824
esa relación entre la condición de igualdad con que nacen los hombres, sus desigualdades naturales y que estas
pueden ser solucionadas por la sociedad mediante la educación.
Así desde su misma concepción sobre el origen del hombre en América y de su composición étnica el prócer
estaba precisando los derechos de estos pueblos a una vida mejor y la solución de esa problemática estaba en
despejar la misma contradicción que poseía el despotismo ilustrado: ilustrar la mente de los monarcas para que
realizaran reformas y evitar las revoluciones; esto no lo podía hacer Bolívar, o ilustrar la mente de las grandes
masas para hacer la revolución y eso era factible a través de la educación, derecho inalienable que poseían los
hombres, según la ilustración.
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En esta misma línea de análisis la obra de José Martí, influenciada por el pensamiento bolivariano, hay una
marcada crítica a una educación que no se corresponda con los intereses del hombre natural de la América
Meridional bolivariana, como la llamara Bolívar.
El Apóstol José Martí, un continuador de la obra desalienadora de El Libertador, en el ensayo Nuestra
América escribió: “Con un decreto de Hamilton no se le para la pechada al potro llanero. Con una frase de Sieyés
no se desestanca la sangre cuajada de la raza india. A lo que es, allí donde se gobierna, hay que atender para guiar
bien; y el buen gobernante en América no es el que sabe cómo se gobierna el alemán o el francés, sino el que sabe
con qué elementos está hecho su país, y cómo puede ir guiándolos en junto, para llegar, por métodos e
instituciones nacidas del país mismo.” (Martí, 2007: 498).
Bolívar revela en los escritos su concepción de la educatividad porque expresaba como el tipo de maestro
que el preconizaba debía formar, promover y dirigir la formación de las demás personas, Estas ideas constituyen
una ruptura con el concepto de maestro que defendía la corriente pedagógica escolástica implantada por el poder
colonial en Venezuela y que estaba alejada de una formación científica. Consideraba además Bolívar entre las
cualidades del maestro el papel del ejemplo sustentada en la moral. Y relacionado con esto señalaba. “La moral
(…) es una de las enseñanzas que ningún maestro puede descuidar… porque la enseñanza de las buenas
costumbres o hábitos sociales es tan esencial como la instrucción.” (Bolívar 2003:6).
Estas ideas están relacionadas con las que ya había esbozado en el discurso pronunciado en Angostura en
1819 donde expresó: “La educación y la instrucción pública son el principio más seguro de la felicidad general y
la más sólida base de la libertad de los pueblos. La enseñanza de los contenidos implica el testimonio ético del
profesor.” (Bolívar, 1993: 71).
El principio de la vinculación de la instrucción y la educación, de la impartición de los conocimientos y la
formación de valores está presente en la antropología educativa bolivariana.
2.1.2. La relación hombre-educación.
En la liberación del hombre el papel de la educación juega un rol significativo. El Libertador concebía, por
tanto, la educación del pueblo sin excepciones; por eso era un defensor de la educación popular y como los más
necesitados eran los indígenas dictó un decreto en rosario de Cúcuta en 1821dirigido a establecer sus derechos ,
entre ellos el de la enseñanza popular y estatal, también es establecida la obligatoria creación de escuelas en cada
pueblo, se designa el salario de los maestros, el cual sería pagado por el gobierno, además es orientado un
reglamento donde se incluía el “ método de enseñanza y educación” y en su Art. 9no establece: Todos los jóvenes
mayores de cuatro años y menores de catorce asistirán a las escuelas, donde se les enseñarán las primeras letras,
la aritmética, los principios de la religión y los derechos y deberes del hombre y del ciudadano en Colombia
conforme a las leyes.” (Bolívar, 1994:120).
En la Constitución de Cúcuta de 1821 estableció la educación obligatoria desde los seis hasta los doce años
y disponía la creación, de, por lo menos, una escuela de primeras letras, en todas las ciudades, villas, parroquias
y pueblos; además obligaba a los padres a llevar sus hijos a las escuelas, siempre y cuando no lo hubieran hecho
de manera voluntaria.
En su artículo 55 se asignaban como atribuciones especiales al Congreso:” Promover las leyes de Educación
Pública y el progreso de la ciencia, artes y establecimientos útiles, y conceder por tiempo limitado derechos
exclusivos parara su estímulo y fomento. Se le otorgaba evidente importancia, a la educación primaria al
considerarla “fuente y origen de todos los conocimientos humanos”. En esta constitución se toman en cuenta las
ideas educativas de El libertador sobre la obligatoriedad de la educación, la creación de escuelas y la obligación
de los padres a contribuir a la educación de sus hijos.” (Bolívar, 1995: 90).
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La visión filosófica educativa bolivariana del hombre se caracteriza por los siguientes rasgos:
El hombre es un ser educable y solo la educación le permite acceder a la cultura para lograr su
liberación.
El maestro juega un importante papel en la educación.
Concepción de la educación y sus fines, a partir de considerar su necesidad en función de la
preparación y formación de un nuevo sujeto social.
Reconocimiento del valor que tienen las ideas y los valores en la formación del hombre.
La antropología educativa de Bolívar, a tono con la ilustración, coloca al hombre americano en el centro de
las preocupaciones y aprecia sus potencialidades para ser educado y poder educar, refutando de esa forma las
tesis y doctrinas europeas racistas de los siglos XVI al XVII que sustentaban el eurocentrismo en política, ciencia
educación y cultura.
2.2. Lo epistemológico metodológico en el pensamiento sobre la educación en Simón Bolívar.
2.2.1. La relación hombre-conocimiento.
Entre las funciones y tareas de la filosofía de la educación está la epistemológica: que se refiere al conocer
mediante la ciencia. La certeza de esta idea evidencia la estrecha relación entre la axiología y la epistemología y
la teleología como funciones de la filosofía de la educación.
Nunca como hoy tienen tanta importancia los todos para adquirir los conocimientos en medio de una
revolución del conocimiento, de la ética, de la praxis pedagógica, ideológica y política.
El análisis epistemológico es aquel que: “(…) desde el origen etimológico de la palabra (del griego episteme:
teoría), asume un sentido metodológico general para caracterizar, valorar y transformar el objeto de estudio
sobre bases científicas.” (Blanco, 2003: 46).
La epistemología como parte integrante de la filosofía de la educación se entiende en dos sentidos:
A) Como teoría del conocimiento (gnoseología).
B) Como teoría general de la ciencia (en este caso, de la educación).
Bolívar a tono con los avances de la pedagogía del momento en que vivió tenía en cuenta la importancia de
la adquisición del conocimiento científico para su liberación, para conocer la realidad y transformarla en función
del bien de la sociedad.
Las concepciones antropológicas bolivarianas sirven de base a su epistemología porque él concebía al
hombre, al igual que los griegos como, parte de la naturaleza, una extensión de esta y si Dios creó a la naturaleza
y a los hombres iguales, estos entonces tienen derechos inalienables que les daba el creador, y entre ellos se
encuentra el estar dotados de conocimiento para penetrar en el conocimiento del mundo
Para aludir a la epistemología bolivariana es necesario tener en cuenta que, desde el punto de vista más
tradicional, las discusiones epistémicas giran en torno a cuestiones cardinales como:
a) ¿qué es conocer?
b) ¿cómo se conoce?
c) ¿cuáles son las fuentes del conocimiento?
d) ¿cómo se establece la veracidad del conocimiento?
Influenciado por las ideas de la ilustración concede Bolívar gran importancia al conocimiento basado en la
ciencia y para ello con carácter de prioridad la necesidad de introducir y divulgar en América la ciencia y la técnica
como medios efectivos de impulsar la paz y el progreso. En carta fechada en Lima, el 20 de febrero de 1826, le
escribe al Rector de la Universidad de Caracas: "... después de aliviar a los que aún sufren por la guerra, nada
puede interesarme más que la propagación de las ciencias." (Bolívar, 1975: 341).
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Las ideas de Bolívar de ver en la ciencia la prosperidad de los pueblos y la grandeza nacional rompe con
las cadenas del oscurantismo que por muchos años se afianzó en América, para ello se necesitan al decir Bolívar,
luces conocimientos, ciencia, sabiduría y entendimiento, palabras claves de un pensamiento renovador.
Bolívar muy a tono con otros pensadores latinoamericanos inicia una visión filosófica renovadora de la
ciencia, formar conocimientos en el hombre en relación estrecha con la moral la virtud y el decora al decir de
Valera Ciencia con Conciencia.
Al asumir Simón Bolívar ideas acerca de una educación científica, al igual que otros ilustradores, se coloca
como continuador de una tradición latinoamericana.
En los períodos de 1799 a 1810 y 1811 a 1815 el prócer estuvo relacionado con condiciones de lucha muy
complejas; de victorias y derrotas, momentos donde a pesar de haber asimilado las concepciones avanzadas sobre
los métodos científicos novedosos de instrucción no pudo redactar decretos y aplicar medidas para aplicarlos
porque no tenía el poder en sus manos.
Es evidente que en el período de 1816 a 1824 Bolívar la profunda identificación con los métodos
científicos más modernos, propios de la ilustración, en oposición a los de la escolástica y las victorias en plano
militar le permiten una producción teórica epistemológica y su aplicación.
Estaba en contra de la enseñanza memorística, aunque reconocía el papel de la memoria en la adquisición
de conocimientos. Para él la observación, el experimento y la reflexión jugaban un papel muy importante en la
instrucción. En estas ideas se evidencia los avances de la educación de los siglos XVII, XVIII y XIX, relacionados
con el racionalismo y la ilustración y la Revolución Industrial. El decreto de cuta de 1825 constituye una
evidencia de la asunción de esas ideas ilustradoras, en el que planteó: “Que el primer deber del gobierno es dar
educación al pueblo” (Bolívar, 1995: 91). Por tanto, la adquisición de conocimientos debía ir unida a la de buenas
costumbres.
Orientado Bolívar, como otros educadores, por esas ideas se puede comprender que las decisiones
pedagógicas ofrecidas por él adquieren un gran valor político-cultural que ayudaba al desarrollo de los sujetos y
los pueblos.
2.2.2. Los métodos de enseñanza.
Los avances que se produjeron en las ciencias técnicas, naturales, la filosofía y en la pedagogía en los siglos
XVII y XVIII ejercieron una notable influencia en las ideas de Bolívar, tanto las que procedían de Inglaterra como
las de la Francia revolucionaria. Es por eso por lo que los numerosos decretos educativos que emitió llevan la
impronta de esas ideas avanzadas.
Es por ello por lo que en el documento Instrucción pública de 1825, partía de que la expresión oral era el
más importante instrumento para instruir, que la dicción del director, así calificaba al maestro, debía ser clara y
correcta y, sin barbarismos y solecismos. (Bolívar,2003:17).
Abogaba por que en la sociedad (escuela) existiera una división adecuada en clases (grados), al frente de
las cuales hubiera un alumno celador. Este niño se escogería mediante elección, se distinguiría por una insignia
particular y se le otorgaría responsabilidad de dirigir a los demás de su clase. En estas ideas estaba influenciado
por el pedagogo inglés Joseph Lancaster. (Bolívar, 2003: 20).
El Libertador, además, al dedicar su obra pedagógica obras a la educación infantil, defendía la idea de que
“Se acostumbraría a los niños a proceder en las elecciones con tal orden, e imparcialidad, que se familiaricen con
la decencia y la justicia, buscando solo el mérito” Por tanto La adquisición de conocimientos debía ir unida a la de
buenas costumbres. (Bolívar, 2003: 20).
Resulta inevitable en este análisis tener en cuenta que, aunque Simón Rodríguez tuvo una gran influencia
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en su alumno existieron algunas diferencias en sus formas de pensar acerca de la educación.
Bolívar era partidario del método Lancaster caracterizado por el uso de monitores o celadores en aula y
trajo a Venezuela en 1823 al pedagogo inglés para que propagara esta forma de enseñanza caracterizada por la
utilización de alumnos destacados para que ayudaran al maestro en su labor.
Estas contradicciones se dieron fundamentalmente porque el maestro de Bolívar no estaba de acuerdo con
que se aplicase el método Lancaster en la enseñanza, pues, según decía, se perdía el papel del maestro con la
utilización de alumnos en los que se apoyaba este. El Libertador defendía la tesis de que era necesario utilizar
alumnos a los que llamaba celadores en un momento histórico en que había pocos maestros y mucha necesidad
de enseñar y eso se compensaba con el aprovechamiento de amplios espacios.
Bolívar también se puso al lado de Sucre cuando este tuvo diferencias con Simón Rodríguez en la aplicación
de métodos avanzados de educación en la recién creada república de Bolivia donde eran muy fuertes los grupos
sociales conservadores, lo que llevó a que el maestro de El Libertador se retirara de ese país.
No obstante, es necesario señalar que a pesar de esta situación es innegable la influencia del maestro en el
alumno y las cordiales relaciones que existieron entre ambos. Ellos coincidieron en la lucha contra la enseñanza
escolástica y abogaron por métodos científicos y existió una interrelación dialéctica y una influencia recíproca
entre maestro y alumno.
Entre los métodos de enseñanza aplicados en la educación en Venezuela en el período colonial estuvieron
los de la escolástica que durante siglos centurias había tenido un peso significativo en la educación donde la
iglesia tenía una gran influencia. En esta tendencia pedagógica se abusaba de la memoria en detrimento de la
reflexión.
Las ideas de Bolívar resultaban avanzadas cuando planteaba, de forma coincidente con otros ilustradores,
que durante siglos el psitacismo, absolutización de la memoria en la enseñanza, había dañado el aprendizaje y lo
combatió cuando dejó expresados sus criterios contrarios a esa forma de aprendizaje, porque conllevaba a una
afectación de la comprensión. (Bolívar, 1995: 91).
Recomendó una enseñanza cuya virtud fuera obligar a discurrir y meditar. Estaba en contra del abuso de
la retórica y de los castigos por parte de los maestros.
A pesar de ello no excluyó la importancia de la función de la memoria y exigió el desarrollo y reforzamiento
de esta mediante el entrenamiento con ejercicios apropiados.
En estudios contemporáneos se ha puesto de manifiesto la importancia del habla y de la lectura. Uno de
los temas básicos de la estructura teórica de Vigotsky es la importancia de la mediación de instrumentos y signos
para la comprensión de los procesos mentales; en ello se encuentra respuesta a la mediación de recursos que
busque el profesor y en particular en su comunicación u otros atributos creativos como la poética para que
constituyan elementos de construcción de un saber.
Vigotsky hace alusión al tema de la mediación refiriendo que la relación con el mundo no es directa sino a
través de elementos intermediarios: instrumentos y signos. Por analogía con las herramientas físicas, Vigotsky
considera el sistema de signos (y especialmente el habla) como herramienta sicológica. Es tanto un medio de
comunicación como también un instrumento de construcción de la estructura cognitiva, que permite el control
del comportamiento.
Esto corrobora que lo que ya Bolívar estaba proponiendo en el siglo XIX podía llevar a la elevación del nivel
intelectual de los alumnos, a una mayor adquisición de cultura, lo cual constituye una regularidad en el
pensamiento educativo de muchas de las grandes personalidades que en América Latina, quienes se han
planteado como meta robustecer la calidad de la educación desde diferentes perspectivas sociales pensado de
alguna manera que el ejercicio profesional del maestro es una necesidad clave para las aspiraciones
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planteadas.(Fernández: 32).
2.3. Lo axiológico en el pensamiento filosófico sobre la educación de Simón Bolívar.
La filosofía de la educación evidencia que en la base de las concepciones de los pedagogos hay teorías
filosóficas que le sirven para poder conformar su pensamiento educativo. Entre las funciones de esta ciencia se
encuentra la axiológica que tiene como objetivo explicar la naturaleza de los valores y su formación y como tarea
importante la creación de un sistema en forma jerárquica en la labor educativa. (Fernández).
La formación de valores es un problema filosófico de la educación, refiere que el siglo XX, ya finalizado, e
iniciado el XXl exhibe logros que apenas se podían soñar en los inicios de esta centuria, el hombre ha crecido y
con él la cultura.
Ello coloca en centro de atención el problema del hombre y sus valores, en la misma medida en que
polarizan cada vez más las fuerzas sociales en el universo, descubriéndose los obstáculos que ponen en peligro
los desafíos del hombre ante el nuevo milenio; los que se expresan ante todo en la defensa de la cultura y de los
valores creados por la humanidad a lo largo de su historia.
La educación encierra también una necesaria referencia a valores: es la dimensión axiológica (axio: valor)
de la educación. No hay proceso de educación sin referencia a valores. Si se educa es precisamente porque se
desea conseguir unos valores y, por lo mismo, la educación consiste en una formación de valores en el individuo;
se trata de que éste llegue a tener adecuadas ideas y comportamientos sociales, estéticos, ideológicos, morales lo
cual supone que acepte y cultive los correspondientes valores.
Un grupo destacado de intelectuales y políticos de profunda raigambre patriótica reivindicaron los valores
de la cultura y los pueblos latinoamericanos como necesidad de consolidar la independencia política.
La búsqueda de la verdad y de la justicia son metas que guían las obras, entendiéndolas como fuerzas
necesarias del progreso de la historia y de la sociedad tanto a nivel de los individuos como de los Estados,
implicando siempre, por tanto, no sólo una dimensión moral y ética sino también y sobre todo la revisión de la
concepción de ciudadanía y la práctica de la justicia social.
El componente axiológico de Simón Bolívar se nutre de la tradición grecolatina, la ilustración y de los
movimientos precursores del siglo XVIII de Hispanoamérica.
En muchos documentos señalaba que la patria era lo primero, lo cual evidencia su preocupación por formar
el valor patriotismo. Por eso en 1812 había señalado en su proclama a la División de Urdaneta “para nosotros la
patria es América” Este virtud o valor se enriqueció tanto en su pensamiento como la praxis revolucionaria
producto de la difícil etapa de lucha contra el colonialismo español. (Bolívar, 1964: 32).
En la etapa de 1811 a 1815 en la Carta de Jamaica profundiza en sus concepciones sobre las virtudes o
valores y su importancia al señalar: “El Perú, por el contrario, encierra dos elementos enemigos de todo régimen
justo y liberal: oro y esclavos. El primero corrompe todo; el segundo está corrompido por sí mismo. El alma de un
siervo rara vez alcanza a apreciar la sana libertad: se enfurece en los tumultos o se humilla en las cadenas (Bolívar,
1979: 303).
Para luego concluir: “Luego que seamos fuertes bajo los auspicios de una nación liberal que nos preste su
protección, se nos verá de acuerdo cultivar las virtudes y los talentos que conducen a la gloria; entonces
seguiremos la marcha majestuosa hacia las grandes prosperidades a que está destinada la América meridional.”
(Bolívar, 1979:304).
La mayor contribución de Bolívar al desarrollo de los valores fue en el período de 1816 a 1824 y se
encuentra en el texto del Discurso pronunciado en Angostura de 1819, aunque otros escritos suyos aluden a la
formación de valores, donde manifiesta una gran preocupación por la creación de un nuevo tipo de hombre
41
cuando aludía a las virtudes del ciudadano, a la moral , las luces y a formar un poder moral en el gobierno al lado
de los tres poderes planteados por Montesquieu: el legislativo, el ejecutivo y el judicial.
Así manifestaba que quería crear una nueva paideia (cultura) diferente a la griega. Los grandes pedagogos
griegos defendían la idea de que los únicos que tenían derecho acceder a ella eran los aristócratas; pero también
al areté (virtud). En la Grecia antigua este era solo un atributo de la nobleza aristocrática y se llegaba a él solo a
través de un estado emocional (pathos).
2.4. Lo teleológico en el pensamiento sobre la educación de Simón Bolívar.
La actuación humana encuentra su sentido en la consideración de la finalidad. Toda agente obra por “un
fin”, es evidente, lo que cualquier ser humano haga se comprende cuando se conoce el fin de su actuación.
En toda actuación humana, el primer principio de intelección es el conocimiento del fin. Se puede definir
la acción humana como todo comportamiento o conducta deliberada, toda acción humana va dirigida a obtención
de un fin.
En nuestros días la pedagogía es teleología, es decir, ciencia de los fines y los medios educativos.
La naturaleza del fin ha tenido una evolución semántica que repercute en las doctrinas éticas y
educacionales. El fin es un objetivo, es una aspiración, un propósito, una meta. Los fines de la educación son
terminaciones de la liberación y, por tanto, puntos cruciales de la actividad. Han de fundarse en las actividades y
necesidades intrínsecas del educando. (https://sites.google.Com/site portafoliolissetH2012/ período- iii)p. p.1 y
2) Sitio visitado en el 2013.
Jonás Cohn en su pedagogía fundamental busca un fin valioso para todos los hombres. Los factores que
influyen en los fines concretos son los filosóficos, culturales, sociales, políticos, prácticos utilitarios e individuales.
(Cohn, 2012:3).
Ruiz Amados dice que el fin de la Educación es la personalidad moral. El fin general es “La formación del
hombre” y el desarrollo de la persona humana. (Ruiz, 2012: 3).
En la actuación educativa pueden darse múltiples complicaciones, fruto de lo que podría llamarse la
“confusión teleológica”. El quehacer educativo no se ocupa directamente de la finalidad natural, pues ésta es
actualizada espontáneamente por el sujeto.
La filosofía no solo se ocupa de lo que se dice y de aquello que se quiere decir (análisis lingüístico) sino
también de aquello que se quiere hacer: es esta la dimensión teleológica de la educación (telos: fin, el estudio de
los fines de la educación) puesto que cuando se educa siempre es para algo, de aque se pueda afirmar que la
educación es siempre un quehacer teleológico, orientado o dirigido en una u otra dirección.
Existen distintas concepciones teleológicas educativas según la teoría o el pensador y el fin: “La teoría
perennialista: es su causa final, es objetivarle real y transparente; Aristóteles: el fin de la educación era conseguir
la felicidad mediante la perfección virtuosa; Juan Francisco Yela Utrilla 1893-1950 (Profesor e ideólogo español,
uno de los catedráticos de Filosofía más influyentes de la Universidad española en la década de los cuarenta): el
fin es el trascendentalismo antológico es la culminación de toda teoría educativa; Aurelio Agustín (San Agustín
de Hipona): el fin último de la educación es la posesión del ser supremo a la bienaventuranza que lleva a la
felicidad; Tomas de Aquino: el fin último de la educación es ser un hombre cabal e integral; Rousseau /
Antifinalismo: la educación significa desarrollo natural, proceso sin imagen pre-establecida o ideal humano a
imitar y J. Dewey: los fines van unidos a su esencia, que existen dentro del proceso educativo” (Educa
filosofía,2011:3).
Esas concepciones teleológicas evidencian la evolución de este pensamiento y las limitaciones de estos
pensadores, pero también los aspectos positivos. Por otra parte, en ese trabajo no se menciona la teleología
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marxista, lo cual constituye una limitante de este artículo; pero también una omisión. Estas limitaciones están
relacionadas con el carácter clasista explotador de las sociedades a que pertenecieron esos autores, donde la
finalidad era formar un hombre perteneciente a la clase privilegiada que estaba en el poder, para perpetuar sus
intereses
Por su parte las sociedades socialistas, entre ellas la cubana, tienen como objetivo la creación de un
hombre integral en todas las áreas del saber; pero que sea capaz también de amar al trabajo, defender el suelo
patrio y luchar por otros pueblos, aunque determinados proyectos de sociedades que tenían como aspiración
construir el socialismo real fracasaron.
En el pensamiento filosófico educativo bolivariano existen concepciones relacionadas con el fin de la
educación, con el tipo de hombre que era necesario crear para transformar la realidad del continente. Por eso ya
en el primer período cuando comienzan a manifestarse su filosofía de la educación, Bolívar expresó en el
Juramento del Monte Sacro una crítica a la sociedad romana antigua donde rechazaba todos los defectos de
aquella sociedad y la ausencia de fines para la liberación del hombre cuando expresa: “…pero para el
enaltecimiento del hombre y la perfectibilidad definitiva de su razón…” no había aportado nada aquella
civilización. (Bolívar, 2007: 5).
Para El Libertador era muy importante trazar desde la misma lucha que estaba realizando, sin haber
expulsado todavía las tropas españolas de América, los fines de la educación con vistas a formar un hombre nuevo
capaz de liberarse de las ataduras coloniales.
Pero el segundo período de 1811 a 1815 más vinculado con la lucha que se desarrollaba en Venezuela, los
problemas sociales con los que se relacionaba y las necesidades educativas de las masas populares se profundiza
su ruptura con la enseñanza tradicional. Bolívar se refiere, en el artículo “Instrucción pública”, a los fines de la
educación al expresar: “Formar el espíritu y el corazón de la juventud, he aquí la ciencia del director: este es su
fin. Cuando su prudencia y habilidad llegaron a grabar en el alma de los niños los principios cardinales de la
virtud, y del honor…” (Bolívar, 2003: 14).
Esta profundización teórica, en ese mismo documento, acerca de las aspiraciones de formar un nuevo tipo
de hombre se evidencia, al señalar: “Siendo muy difícil apreciar donde termina el arte y principia la ciencia, si su
inclinación lo decide a aprender algún arte u oficio yo lo celebraría, pues abundan entre nosotros médicos y
abogados, pero nos faltan buenos mecánicos y agricultores que son los que el país necesita para adelantar en
prosperidad y bienestar.” (Bolívar, 1975:838).
Indudablemente en estas valoraciones bolivarianas sobre la formación para el trabajo, ejercieron una
considerable influencia las ideas de sus maestros, ya que Andrés Bello, estimó necesario “(…) variar un poco la
dirección de los estudios, estableciendo un sistema al cual debe sujetarse todo alumno, para añadir a sus
conocimientos algunas ideas sobre las ciencias útiles y agradables” (Bello, 1843: 4).
El hecho innegable de que, en última instancia, se educa al hombre para vivir y trabajar en una sociedad
históricamente determinada, de modo que pueda contribuir al desarrollo socioeconómico, político y cultural de
la misma, es la razón fundamental que justifica que la formación para la vida y para el trabajo constituya__
conjuntamente con la formación ética y científica y en estrecha interrelación con ellas__ uno de los ejes centrales
sobre los cuales se estructura una pedagogía latinoamericana autóctona.
Uno de los primeros latinoamericanos que reveló la relación existente entre estos elementos, fue Simón
Bolívar, quien desde 1815 en su “Carta de Jamaica” confesó: “(…) he pretendido excitar la prosperidad nacional
por las dos más grandes palancas de la industria: el trabajo y el saber. Estimulando estos dos poderosos resortes
de la sociedad, se alcanza lo más difícil entre los hombres: hacerlos honrados y felices
Pero en la etapa de lucha que comienza a partir de 1816“(…) que esestrechamente relacionada con el
43
tercer período de la formación de la filosofía de Simón Bolívar, El Libertador, demuestra en sus escritos una
mayor comprensión sobre los fines de la educación. La entendía como un medio eficaz para superar las
desigualdades y elevar los niveles de conciencia del hombre americano.
Para él era importante que se priorizara la educación para formar no solo hombres sino ciudadanos, por
eso en el discurso de Angostura pedía al congreso que hombres y mujeres fueran libres, sin la sujeción de la
ignorancia y el dogma por los que España había dominado el Nuevo Mundo, argumentaba, más que por medio de
las armas.
2.5. Influencia del pensamiento filosófico educativo de Simón Bolívar en la Revolución Bolivariana
liderada por Hugo Chávez Frías.
En el pensamiento de Hugo Chávez Frías y en su proyecto de construir el socialismo del siglo XXI en
Venezuela se advierte la influencia de las ideas de Simón Rodríguez, Ezequiel Zamora y Simón Bolívar.
El líder de la revolución bolivariana afirmó que el socialismo del Siglo XXI acepta la propiedad privada a
diferencia de la postura marxista leninista y debe nutrirse de las corrientes más auténticas del cristianismo
dentro de la democracia participativa y protagónica y debe conjuga con igualdad con libertad. (Chávez 1998: 6)
En la estrategia chavista para transformar las condiciones de Venezuela un lugar importante lo ocupa la
educación. Hugo Chávez al referirse a la situación de la niñez expresaba: “El estado, por ejemplo, debe jugar el
papel preponderante. No pude permitir la existencia de niños en la calle, pero no es fusilándolos que se van a
eliminar. Si no tienen padre ni madre. El Estado tiene que ser el padre y la madre. Debe construir escuelas,
viviendas, colegios, instalaciones deportivas. Para eso es el estado, para alejar a los niños de la delincuencia”
(Chávez, 1998,626).
Pero además era enemigo de la educación privada cuando señalaba: “El estado es el responsable de la
educación, no se le puede entregar a manos privadas. Y segundo, la educación es un derecho del ser humano. (…)
La regla es que la educación debe ser gratuita y obligatoria para todos los venezolanos” (Chávez, 1998,627)
Estaba también en contra de la vieja escuela, punitiva al expresar que ese “concepto (…) hay que romperlo.
Y estas son concepciones revolucionarias, robinsonianas, de Simón Rodríguez, para hombres libres, no para
esclavos (…).
El socialismo del siglo XXI considera también como uno de los aspectos importantes la integración, de a
que Chávez haya propuesto en el 2001 la creación del ALBA, que constituye un modelo alternativo y de resistencia
cuyo objetivo es transformar las sociedades latinoamericanas, haciéndolas más justas, cultas, solidarias y
participativas. Además, se sustenta en los principios de solidaridad y cooperación, propone potenciar a un Estado
que se ocupe y preocupe por el bienestar de la sociedad, priorizar el desarrollo integral de los países
latinoamericanos, donde la educación juegue un papel fundamental, y garantizar el trato diferenciado y especial.
(Chávez, 1998,629-628).
El ALBA ha sido un proyecto integrador que fija sus planes de unión en función del reconocimiento de las
asimetrías regionales, para establecer estrategias de cooperación y complementariedad, y bajo esta premisa el
Instituto Nacional de desarrollo para la Pequeña y Mediana Industria.
Pero en su proyecto de construir el socialismo del siglo XXI tuvo en también en cuenta el proceso educativo.
Para ello se basó en las ideas de Bolívar, quien consideraba que la educación era un instrumento de emancipación
para incluir a las grandes masas excluidas durante siglos de colonialismo y neocolonialismo, es por eso que en el
proyecto integracionista del ALBA no esausente una propuesta educativa materializada en diferentes medidas.
Solo con su llegada al poder de Hugo Chávez Frías en 1999 las ideas de Bolívar se materializan en la
Constitución de la República Bolivariana de Venezuela de promulgada ese año. En su artículo 102 plantea:
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“La educación es un derecho humano y un deber social fundamental, es democrática, gratuita y obligatoria”
(Constitución de la República Bolivariana de Venezuela de 1999: 92).
Esto evidencia la profunda raíz bolivariana del documento pues tiene un carácter inclusivo y no discrimina
a ningún sector de la sociedad.
Pero en el artículo 103 se expresa:
“Toda persona tiene derecho a una educación integral, de calidad, permanente, en igualdad de condiciones
y oportunidades, sin más limitaciones que las derivadas de sus aptitudes, vocación y aspiraciones.” (Constitución
de la República Bolivariana de Venezuela de 1999: 93).
En el artículo 107 se señala la obligatoriedad de la educación ambiental y ciudadana no formal y en los
principios del ideario bolivariano.
Y en el 121 contiene la idea de que los pueblos indígenas tienen derecho a:
“(…) una educación propia y a un régimen educativo de carácter intercultural y bilingüe, atendiendo a sus
particularidades socioculturales, valores y tradiciones” (Constitución de la República Bolivariana de Venezuela
de 1999: 108 y 109).
La gran diferencia entre todas las constituciones anteriores y la de 1999 es no solo en el texto del
articulado referente a la educación, sino en que ha sido aplicada consecuentemente por el gobierno de Hugo
Chávez a favor del pueblo venezolano sin exclusión de ningún sector social y ha beneficiado notablemente a los
desposeídos como no había ocurrido antes. Ningún gobernante en Venezuela ha llevado tanto lejos el
pensamiento educativo bolivariano como este presidente a través de las diferentes misiones, sino que las
experiencias también las llevó a otros países en estrecha cooperación con Cuba.
Este texto constitucional sirve de base a la aprobación, promulgación y aplicación de la Ley Orgánica de
Educación de profunda raíz bolivariana. Esto se evidencia en su articulado.
El Artículo 1 expresa: “La presente ley tiene por objeto desarrollar los principios y valores rectores,
derechos, garantías y deberes en educación, que asume el Estado como función indeclinable y de máximo interés,
de acuerdo con los principios constitucionales y orientada por valores éticos humanistas para la transformación
social, así como las bases organizativas y de funcionamiento del Sistema Educativo de la República de Venezuela.”
(Ley Orgánica de Educación ,2009: p.2).
La idea de Bolívar del Estado docente espresente en este documento, sobre todo su humanismo y el
papel de los valores para la necesaria transformación de la sociedad en bien del hombre.
Pero en el Artículo 3 se hace alusión a los principios y valore cuando se señala: “La presente ley establece
como principios de la educación, la democracia participativa y protagónica, la responsabilidad social, la igualdad
entre todos los ciudadanos y ciudadanas sin discriminaciones de ninguna índole, la formación para la
independencia , la libertad y la emancipación, la valoración y la defensa de la soberanía, la formación en una
cultura de paz, la justicia social, el respeto a los derechos humanos, la práctica de la equidad y la inclusión; la
sustentabilidad del desarrollo, el derecho a la igualdad de género, el fortalecimiento de la identidad nacional, la
lealtad a la patria e integración latinoamericana y caribeña.
Se consideran como valores fundamentales: el respeto a la vida, el amor y la fraternidad, la convivencia
armónica en el marco de la solidaridad, la corresponsabilidad, la cooperación, la tolerancia y la valoración del
bien común, la valoración social y ética del trabajo, el respeto s a la diversidad propia de los diferentes grupos
humanos. Igualmente se establece que la educación es pública y social, obligatoria, gratuita, de calidad, de
carácter laico, integral, permanente, con pertinencia social, creativa, artística, innovadora, crítica, pluriculutural,
multiétnica, intercultural y plurilingüe.” (Ley Orgánica de Educación ,2009: p.p.2 y 3).
Los valores que defendió Bolívar en múltiples artículos aparecen reflejados aquí, pero son también
45
muchos de los que defendieron sus maestros Simón Rodríguez. Bello; Sanz y otras personalidades históricas como
Ezequiel Zamora; pero constituyen además una actualización de esas ideas en nuevas condiciones históricas en
el marco del proyecto del socialismo del siglo XXI, que empezó a construir en Venezuela Hugo Chávez.
Bolívar luchó también por la igualdad de la mujer y el gobierno de Chávez lo tuvo en cuenta también al
quedar establecido en esta ley, en el Artículo 8, de la siguiente forma:
“El estado en concordancia con la perspectiva de igualdad de género, prevista en la Constitución de la
República, garantiza la igualdad de condiciones y oportunidades, para que niños, niñas, adolescentes, hombres y
mujeres, ejerzan el derecho a una educación integral y de calidad” (Ley Orgánica de Educación ,2009: p.8).
Establecer la igualdad de género era un anhelo de las grandes masas desde el periodo colonial y la
república neocolonial, sin embargo, nunca fue cumplido por ningún gobierno.
Solo con la llegada al poder de Hugo Chávez Frías en 1999 las ideas de Bolívar se materializan en la
Constitución de la República Bolivariana de Venezuela de promulgada ese año. En su artículo 102 plantea:
“La educación es un derecho humano y un deber social fundamental, es democrática, gratuita y obligatoria”
(Constitución de la República Bolivariana de Venezuela de 1999: 92).
Esto evidencia la profunda raíz bolivariana del documento pues tiene un carácter inclusivo y no discrimina
a ningún sector de la sociedad.
Pero en el artículo 103 se expresa:
“Toda persona tiene derecho a una educación integral, de calidad, permanente, en igualdad de condiciones
y oportunidades, sin más limitaciones que las derivadas de sus aptitudes, vocación y aspiraciones.” (Constitución
de la República Bolivariana de Venezuela de 1999: 93).
Asociado a todo lo anterior se puede señalar que en las ideas y en la praxis de la revolución bolivariana
dirigida por Hugo Chávez Frías está presente el pensamiento emancipador de Simón Bolívar.
3. Conclusiones
La Filosofía de la Educación es una ciencia de la educación que evidencia la relación entre el filosofar y la
actividad científica educativa y que tiene en cuenta las ramas del saber de la antropología, la axiología, la
teleología y la epistemología y tiene en cuenta la universalidad del pensamiento que sirve de base, desde la
antigüedad clásica a las ideas de Simón Bolívar en su empeño de cambiar la realidad objetiva de Hispanoamérica
a partir de la creación de un hombre nuevo integral, ideas que asumió en su pensamiento emancipador Hugo
Chávez Frías
Los ejes de sistematización seleccionados posibilitaron relacionar esencialmente las ideas del
pensamiento filosófico educativo de Bolívar dispersas en su obra a partir de su antropología, epistemología-
metodología, teleología y axiología e integrarlas en un todo evidenciando los vínculos que existen entre ellos, los
cuales también están presentes en las ideas de Hugo Chávez Frías y de la Revolución Bolivariana.
Los aportes de Simón Bolívar desde el punto de vista teórico al pensamiento filosófico educativo de
América Latina constituyen una fase importante en el proceso de desalienación del hombre en América, en el
humanismo y sirve de base a los movimientos sociales que se desarrollaran en la contemporaneidad en diferentes
países como Venezuela, Ecuador, Bolivia y otros.
La obra de Simón Bolívar, desde el punto de vista antropológico coloca al hombre latinoamericano en una
nueva dimensión, porque su proyecto, a partir de sus concepciones filosóficas educativas, está dirigido a un nuevo
contrato social basado en la igualdad y la felicidad de los hombres lo cual transita a través de la capacidad de
poder ser educado lleva a la inclusión no a la exclusión social por lo cual su obra constituye una de las raíces de
46
la Revolución liderada por Hugo Chávez.
En cuanto a la axiología sus grandes aportes superaron los de los ilustradores europeos a partir de la
creación de un estado docente, pero que incluía un poder moral que iba más al de la trinidad de poderes
planteada por los filósofos franceses e ingleses, pues ponía en el centro de este las virtudes y el respeto a los
magistrados por eso su tesis sobre “Moral y luces” planteada en el discurso en el Congreso de Angostura de 1819
es retomada por Hugo Chávez en su proyecto revolucionario desalienador.
En relación con la teleología Bolívar consideraba que en Hispanoamérica debía crearse un hombre integral,
como objetivo final de la educación, para lograr la realización de un proyecto de desarrollo de Hispanoamérica
frente a los peligros que acechaban a sus pueblos tanto durante el proceso emancipador como después de lograda
la victoria sobre las metrópolis europeas; pero para lograrlo solo podía ser con el hombre natural
hispanoamericano, de asu inculturación, es por ello que Hugo Chávez Frías en su proyecto de la construcción
del socialismo del siglo XXI en Venezuela señala que solo con un hombre culto se puede hacer la revolución.
El pensamiento filosófico educativo de Simón Bolívar ha ejercido una influencia significativa en las ideas
de Hugo Chávez Frías y constituye un paradigma en el proceso desalienador y humanista y antielitista de la
Revolución Bolivariana y en otros procesos revolucionarios en América Latina.
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[Hay dos versiones en tu lista y una incluye datos web añadidos de forma incorrecta].
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Los autores no recibieron financiación para el desarrollo de esta investigación.
Conflicto de intereses
Los autores declaran no tener ningún conflicto de intereses.
Contribución de autoría
Conceptualización: Julio César Artiles Beltrán
Curación de datos: Julio César Artiles Beltrán
Análisis formal: Julio César Artiles Beltrán
Investigación: Julio César Artiles Beltrán
Redacción - borrador original: Julio César Artiles Beltrán
Redacción, revisión y edición: Julio César Artiles Beltrán